

Abraham est en train de lire le journal. Son voisin s'approche de lui et lui dit :
— Abraham, ta maison a pris feu !
Et lui, sans lever les yeux de ses pages, répond :
—Commentça, il y a eu un incendie ?Ça ne figure pas dans le journal.
Rudnev padece una enfermedad pulmonar incurable y se encuentra bajo la supervisión de los médicos Luis Ernesto Sarotte y Mariano Duarte. El documento médico subraya que la cárcel de Rawson no dispone de los recursos necesarios para tratar una patología de esa gravedad y recomienda su traslado urgente a una clínica donde pueda recibir la atención médica necesaria.
Según personas cercanas, desde su ingreso a prisión Rudnev ha perdido peso, sufre mareos y desmayos frecuentes.
Las condiciones del penal —sin ventilación y con alta exposición al humo de cigarrillo— agravan su cuadro y pueden conducirlo a la muerte.
Rudnev comunicó que los medicamentos que le administran los médicos de la cárcel le provocan pérdida de conciencia y un empeoramiento general de su salud.
El abogado Carlos Broitman, especialista en causas penales, presentó una apelación ante la Cámara Federal de Casación Penal, argumentando que la revocación del arresto domiciliario fue infundada.
El 17 de octubre, el juez Gustavo Zapata había concedido el arresto domiciliario bajo monitoreo electrónico y prohibición de contacto con la presunta víctima.
Sin embargo, una semana después, el tribunal de General Roca revocó esta decisión sin presentar argumentos sustanciales y ordenó el regreso de Rudnev a la prisión de Rawson.
Broitman sostiene que el fallo no explica qué riesgos procesales justificarían la detención ni toma en cuenta la situación médica del acusado.
Rudnev comparte un pabellón con más de veinte internos, la mayoría fumadores, en un espacio cerrado y sin ventilación ni acceso a aire limpio.
El aire viciado y la humedad constante crean un ambiente peligroso para la vida, especialmente para alguien con una enfermedad pulmonar.
Según la defensa, el acusado apenas puede caminar unos metros sin sufrir falta de aire o mareos, y el acceso a atención médica es irregular y limitado.
Broitman considera que las actuales condiciones equivalen a una condena encubierta, ya que no existen motivos legales que justifiquen su permanencia en prisión.
El abogado cita además el precedente “Castillo” de la Corte Suprema Argentina, que establece que la prisión preventiva solo debe aplicarse ante riesgos reales y comprobables, no frente a suposiciones o temores genéricos.
Además, Interpol no registró ni una notificación roja ni una orden internacional de detención contra Rudnev, lo que confirma la inexistencia de riesgo de fuga. Sin embargo, la fiscalía insiste en esa versión y continúa basándose en ella ante el tribunal.
Aun así, el acusado continúa detenido en condiciones que, según los informes médicos, pueden poner en peligro su vida.
Broitman concluye que la justicia argentina enfrenta un desafío jurídico y humano: garantizar el derecho a la vida y a la salud conforme lo establecen la Constitución Nacional y los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el país.
« D'un point de vue strictement médical, nous insistons sur la nécessité d'une évaluation complète en dehors de la prison. Le fait de maintenir le patient dans les conditions actuelles peut avoir des conséquences irréversibles », concluent les spécialistes.
Mientras la apelación espera resolución en la Cámara Federal de Casación Penal, Rudnev sigue recluido en la cárcel de máxima seguridad de Rawson.
El abogado espera que la revisión judicial restablezca la medida de arresto domiciliario, con tobillera electrónica y supervisión médica, como había dispuesto originalmente el juez Zapata.
En el sitio Change.org está publicada una petición en apoyo a Konstantin Rudnev.